Existen diferentes tipos de fanatismos. Dos de los más importantes: los políticos, que son aquellos verdaderamente difíciles de derrocar porque se basan en ideales.
Y por otro lado los más peligrosos, los religiosos, esos que tienen de base la fe, ya sabemos que la fe mueve montañas.
Todo extremo tiene su desventaja, y es que cuando se llega a él, es difícil volver a equilibrarse. Los atentados que ha sufrido hoy París han sido de un impacto visual, cerebral y auditivo realmente atroces. Y lo más grave, el motivo de su ejecución: la libertad de expresión.
Cuando ya lo hemos visto todo, cuando ya parece que el mundo sólo puedo evolucionar pasa esto. Si se piensa la razón es aún peor , porque hace mucho tiempo que se lograron una serie de libertades que hoy mismo han sido asesinadas. Y nunca mejor dicho.
Puede que nos creamos los dueños del mundo con nuestros iphones de última generación, tablets, tecnologías y toda clase de utensilio moderno. Pero en realidad lo más poderoso de todo, con diferencia, es esto:
La palabra


